miércoles, 1 de febrero de 2017

Palabras del Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, licenciado Enrique Peña Nieto, durante el evento: Hecho en México


"Hoy, somos el primer exportador de manufacturas de media y alta tecnología de América Latina, como porcentaje del Producto Interno Bruto".

Muchísimas gracias.

Y muy buenas tardes a todas y a todos.

Quiero saludar, particularmente, a todos los dirigentes empresariales de diferentes organizaciones, que hoy se dan cita en este evento.

Particularmente al Presidente del Consejo Coordinador Empresarial; al Presidente de CONCAMIN, que forma parte de este esfuerzo que hoy estamos emprendiendo, precisamente, para relanzar esta marcha Hecho en México.

Y a diferentes dirigentes, insisto, de distintas organizaciones, a quienes me da mucho gusto saludar en este evento.

Aquí están prácticamente, yo diría todos, o casi todos, quienes representan los distintos sectores productivos, y particularmente empresariales de nuestro país, a quienes saludo con particular afecto.

Y, de igual manera, a quienes les acompañan, representando a los sectores empresariales de México.

Saludo a los Presidentes de las Comisiones de Economía de ambas Cámaras, tanto del Senado como de la Cámara de Diputados.

A los integrantes del Gabinete del Gobierno de la República.

Y a los invitados a este evento que, sin duda, pone de manifiesto el gran orgullo que a todos nos da ser mexicanos, creer en México.

Y, por supuesto, hoy hacer esta convocatoria para que esta marca, este distintivo: Hecho en México, sea apreciado en su justa dimensión, y para que sea, al mismo tiempo, una invitación para que los mexicanos consuman los productos hechos en México.



El Presidente Enrique Peña Nieto durante el relanzamiento de la marca "Hecho en México"

Y esto no significa distinguir si las empresas que lo realizan sean nacionales o no. Lo importante es que están, esos productos, hechos por manos mexicanas, hechos con calidad; hechos, precisamente, con un pedacito del corazón y del alma de cada mexicano, que va en cada uno de los productos que se realizan en nuestro país.

Eso me remonta a los cuentos de Bruno Traven, recuerdo aquellas artesanías que se producían en el sur del país. Ya un libro que he leído hace muchos años, allá, en la secundaria.

Pero donde le costaba mucho trabajo a un extranjero poder comprar artesanías hechas en serie y el artesano le respondía que no podía hacerlo, porque no podía hacer o no podía llevar cada producto que hacía el pedacito de corazón y alma que le ponía a los muy poquitos que producía. Pero, en fin. Ese es un libro tradicional de Canasta de cuentos mexicanos.

Déjenme, en el marco de este espacio, compartir varios anuncios.

Me parece que es muy importante que comparta con ustedes varios temas que están hoy en la mesa, sin duda, en un momento, como aquí se ha señalado, sí, de gran desafío, pero también de gran oportunidad, porque estamos resueltos a avanzar, a caminar.

Déjenme, antes de refirme a los anuncios que quiero compartirles. Sin duda, creo que México en otras etapas de su historia ha estado a prueba y hemos asumido con audacia decisiones bien importantes cuando México decidió abrirse al mundo.

Y, entonces, había voces internas que decían o condenaban que eso eventualmente no sería justo, porque la verdad es que íbamos a enfrentarnos a grandes empresas, a empresas muy posicionadas, a empresarios ya muy posicionados, que difícilmente iba a ser para México posible, realmente, alcanzarles en sus condiciones de competitividad, de capacidad de producir con la misma calidad y con mejores precios.

Y el tiempo dio la razón a la decisión que se tomó, que teníamos capacidad de abrirnos al mundo, de competir con los mejores y de ser mejores que el mundo.

Y ahí está hoy el posicionamiento de México. Aquí lo habrá de referir mi mensaje.

Y aquí está el ejemplo de Pepe, un empresario que desarrolla software, que nos ha compartido que inició con dos trabajadores, una computadora, 30 mil pesos de capital. Y hoy ese software desarrollado como muchos otros productos que realiza en tecnología, pero ese software hoy lo emplean 25 mil empresas, 25 mil restaurantes en nuestro país.

Y eso acredita que, si le echamos ganas, si nos demostramos a nosotros mismos lo capaces que somos de realizar cuando creemos en nosotros, sí es posible estar a la altura de los retos, de las circunstancias y por encima de aquello que representa un desafío mayor.

Estoy convencido que al grito que muchas veces escuchamos en distintos escenarios: sí se puede, claro que se puede, y se puede porque nos lo hemos demostrado a nosotros mismos.

Déjenme dar paso a estos anuncios que quiero compartirles.

Primero. El día de hoy hemos anunciado el inicio de un proceso formal de consultas para guiar la revisión y profundización de nuestro Tratado de Libre Comercio con América del Norte.

Esta consulta que hoy hemos iniciado y que hemos acordado con el sector productivo de nuestro país, durará 90 días. Y comienza, además, de forma simultánea con la que el Gobierno de Estados Unidos llevará a cabo internamente para sus propios efectos.

Al cabo de esos 90 días, habrá de iniciarse ya propiamente la negociación para la actualización de nuestro Acuerdo de Libre Comercio.

Estamos dando paso a un proceso acordado con el Gobierno de los Estados Unidos, que por igual inicia ya en aquel país, y que se da en el marco de este diálogo constructivo que queremos tener para construir el nuevo marco referencial en la relación entre México y los Estados Unidos.

Inscrito todo ello en lo que he posicionado con toda claridad y en los diálogos que he sostenido, particularmente con Legisladores del Congreso de la Unión, con Gobernadores de nuestro país y con la sociedad en su conjunto, particularmente con todos los sectores productivos y con todas estas audiencias, he compartido que México habrá de guiarse a través de cinco principios irrenunciables y que habremos de promover alcanzar 10 al menos grandes objetivos que anuncié en días pasados, y que ahí están ya señalados y a los que no quisiera profundizar.

Pero claramente, dentro de estos principios, está el ejercicio pleno de nuestra soberanía, el actuar en el marco de un amplio respeto para los otros países.

Y particularmente con los Estados Unidos, establecer una ruta de diálogo, sí, pero de reconocimiento a que somos dos naciones soberanas. Que sí, es cierto, hemos expresado tener diferenciales puntuales, pero, por otro lado, hoy queremos también construir a partir de las coincidencias.

Para el tema, particularmente comercial y en lo económico, estamos iniciando, hoy hemos anunciando que estamos iniciando, junto con el sector productivo de nuestro país, este diálogo, este acercamiento y, sobre todo, esta consulta que tomará estos 90 días, para a partir de ahí estar listos y preparados a realizar la actualización del Acuerdo de Libre Comercio que tenemos celebrado con Estados Unidos y con Canadá.

El mundo se encuentra en un momento, hay que decirlo, de grandes definiciones.

Las secuelas de la crisis de 2008, los avances tecnológicos, así como la evolución de las sociedades están provocando, y creo que todos lo percibimos y nos damos cuenta de ello, cambios acelerados en paradigmas que hasta ahora se tomaban como estables.

Realmente estamos siendo parte y estamos siendo actores de una auténtica revolución que se está viviendo en el mundo, donde estamos viendo cambios muy acelerados, y estamos viendo una gran apertura en la sociedad.

Donde al alcance auténticamente de un clic se puede tener acceso a distinta información, a conocimiento universal y a muchas otras cosas que anteriormente tomaba bastante más tiempo.

Qué ha pasado con México.

En México adoptamos hace 30 años un modelo económico, basado en la apertura, la competencia y la integración productiva.

Qué nos ha significado el haber adoptado este modelo. Porque sí fue, al final de cuentas, una ruptura de cómo veníamos trabajando y viviendo como sociedad antes de hace 30 años.

En sólo tres décadas, pasamos de ser una economía que básicamente era exportadora de materias primas, sustentaba centralmente sus exportaciones en el petróleo: 80 por ciento de nuestras exportaciones eran petróleo.

Éramos, entonces, poco competitivos y difícilmente podíamos competir con los productos que aquí se producían.

Gracias a ello, gracias a esta apertura, gracias al habernos resuelto y decidido competir con el mundo, nuestro país compite hoy de tú a tú con los mejores y en los terrenos más exigentes del mundo.

Déjenme darles algunos datos.

Hoy, somos el primer exportador de manufacturas de media y alta tecnología de América Latina, como porcentaje del Producto Interno Bruto. Y somos, además, el tercero, dentro de las 20 economías más desarrolladas del mundo, sólo detrás de Corea del Sur y de Alemania.

Somos el primer exportador de televisores de pantalla plana, así como de refrigeradores.

Somos el cuarto exportador de vehículos ligeros a todo el mundo.

Pero, además, otros sectores también han aprovechado de esta apertura, como el sector agroalimentario, llevando a las diversas regiones del mundo productos emblemáticos de nuestro país, como el aguacate, el jitomate o el tequila por mencionar sólo algunos.

Incluso, gracias al talento de nuestra gente, el mundo puede disfrutar de artesanías mexicanas, como los alebrijes de Oaxaca, la talavera poblana, los rebozos potosinos o el Árbol de la Vida, no podía dejar de mencionarlo, hecho en el Estado de México, allá, en Metepec, de donde es, o no es así Ernesto, allá, en el estado.

Todos estos productos representan la calidad de lo que hacemos en el país. Todos ellos representan empleo y sustento para las familias mexicanas.

Y, con este objetivo, estamos decididos a difundir la importancia de consumir lo hecho en México.

Es un impulso a lo que hacen las grandes empresas mexicanas, pero también las pequeñas y medianas empresas que están abriendo brecha y forjando camino.

Es promoción, también, de lo que producen manos mexicanas que trabajan en empresas multinacionales, empresas que han hecho de México su segundo hogar, y que además contribuyen de manera muy importante a la generación de miles de empleos en nuestro país.

Hoy hay que consumir lo mexicano. No sólo por serlo, sino porque son productos de calidad que compiten en los mercados y son la mejor opción para elegir.

Ya vimos que el Secretario de Economía siempre opta entre los varios productos de igual precio y de igual calidad por lo hecho en México. Eso nos vino a presumir el día de hoy, y creo que muchos de los que estamos aquí optamos por lo hecho en México siempre.

Así es el talento y la creatividad y la calidad son atributos de que distinguen a la mano de obra mexicana, y por ello merecen un distintivo que los enaltezca en nuestro país y en el mundo entero.

Y con ese propósito, el día de hoy, las organizaciones empresariales y el Gobierno de la República sumamos esfuerzos para relanzar el sello Hecho en México, como un incentivo que favorece la competitividad de los productos nacionales.

Para portar este distintivo no sólo bastará que se produzca en nuestro país, sino que se produzca con estándares de calidad bien definidos.

El día de hoy, le he dado indicaciones al Secretario de Economía para que, en colaboración con la industria y con organismos de certificación, se trabaje en un marco jurídico que regule el uso del sello, así como su certificación y su verificación.

Queremos que este sello: Hecho en México, sea un signo de calidad y confianza para los consumidores dentro y fuera de nuestro país; que cuando alguien vea en un producto el distintivo con el águila mexicana, tenga la certeza de que está comprando un producto bien hecho y hecho en México.

La iniciativa que hoy nos convoca es producto de la colaboración con el sector público y la iniciativa privada, particularmente, encabezada por la CONCAMIN.

Quiero reconocer a los agremiados de CONCAMIN y de todas las Cámaras hoy aquí representadas el acuerdo que han tomado y el acompañamiento que han hecho con el Gobierno de la República para realmente llegar a acuerdos y a medidas que permitan el fortalecimiento de nuestra economía y la protección de la economía familiar.

La firma de este acuerdo permitió abrir canales de diálogo que paso a paso se están concretando en medidas de beneficio a nuestra economía.

Para respaldar este esfuerzo, el Gobierno de la República está consciente de que debe facilitar la vida de nuestros emprendedores.

A nivel Federal, en estos cuatro años, hemos logrado reducir en 1.5 de Producto Interno Bruto.

Qué significa esto. Más o menos, 173 mil millones de pesos, los costos o es el ahorro que se ha generado, a partir de la reducción de trámites que nuestros emprendedores, pequeñas, medianas y grandes empresas, tienen que hacer ante cualquier entidad gubernamental u organismo regulador.

Ha habido una reducción de trámites y esta afirmación parte de una metodología que la OCDE ha diseñado, precisamente, para evaluar y calcular cuánto ahorro se está generando, a partir de emprender decisiones de política pública para desregular.

No obstante, es preciso continuar avanzando en este esfuerzo, consolidando a la mejora regulatoria como una política de Estado.

Para ello, adicional a lo expresado por el Secretario de Economía, que aquí nos compartió ya algunos datos, le he también dado indicaciones para presentar un acuerdo, en un periodo no mayor a 30 días, para reducir el universo regulatorio existente.

Con ello, déjenme decirles, se estará obligando a todas las entidades del sector público a que, al emitir una nueva regulación, que implique costos para los particulares, también, se comprometa a desaparecer dos existentes. Por uno nuevo, dos menos regulaciones o dos menores obligaciones que deban de cumplir.

Confío en que la suma de esfuerzos entre empresarios, gobiernos y sociedad nos permitirá alcanzar los resultados que estamos buscando.

A ello debo agregar el empeño y creo que los esfuerzos y resultados ustedes los podrán reconocer en este esfuerzo por lograr una mayor digitalización de los servicios que presta el Gobierno.

Recientemente, se me informaba por parte de la coordinación de la agenda digital, o la coordinación para la digitalización de distintos servicios, que encabeza Alejandra Lagunes, que el portal del Gobierno de la República es de los más visitados, precisamente a partir de ser una plataforma que ofrece distintos servicios a la población. Es el sexto portal más visitado en Internet.

Y lo es, precisamente, porque da ahí, a través de esta página, acceso a distintos servicios, y seguimos avanzando para que varios de los servicios que anteriormente se tenían que hacer de manera presencial ante alguna autoridad, hoy estemos transitando a que esos servicios que presta el Gobierno, en distintas áreas, sea a través de Internet, sin que medie ninguna conversación, o sin que medie el que haya una presencia entre un servidor público y quien esté demandando la prestación de un servicio por parte del Gobierno.

Señoras y señores:

El país, sin duda, está viviendo un momento histórico en el que la unidad nacional está floreciendo como la gran fuerza de México.

Esa unidad se muestra generosa y solidaria, desde los miles de ciudadanos que ponen la Bandera Nacional como imagen en sus redes sociales, hasta los empresarios, académicos y actores políticos de distintas ideologías, o artistas, académicos que han alzado su voz a favor de la unidad nacional.

Este momento, sin duda, es crucial para el presente y también para el futuro; es oportunidad para realizar acciones concretas en beneficio de nuestro país.

El impulso a lo hecho en México va precisamente armonizado a este propósito de distinguirnos y de creer en lo que hacemos en México hecho con calidad y que sea una muestra más de lo que podemos hacer cuando nos mantenemos unidos y cuando creemos en nosotros mismos.

Lo hecho en México es sinónimo de calidad y un motivo de orgullo para todos.

Llevando bien puesta la camiseta de México, sigamos trabajando juntos, sigamos impulsando un país de talento único y de calidad mundial.

Por su atención, muchísimas gracias.