martes, 10 de enero de 2017

¿Cómo vestir al Niño Dios?


Se acerca la fiesta de la Candelaria en donde tradicionalmente en México y otras partes de Latinoamérica, tenemos la costumbre de “vestir al niño Dios”, sin embargo, hay también a ultimas fechas una “moda” o “corriente”, más corriente que moda, de vestir al niño Dios de bombero, cantante, futbolista o político.

Primero debemos entender el significado de la fiesta de “la presentación del Señor”, que es el nombre oficial dentro del calendario católico, a lo que popularmente llamamos “Fiesta de la Candelaria”

Esta fiesta nace alrededor del siglo IV en Roma, donde se llevaba a cabo una procesión con antorchas y velas (candelas) de ahí que se le haya llamado popularmente “fiesta de las candelas” o “candelaria”. En ella se recordaba el pasaje de Evangelio de Lucas, don de se nos narraba la presentación que habían hecho, José y María, de Jesús siendo niño, tal como lo ordenaba la ley judía.

Esta fiesta fue tomando forma hasta que el mundo católico la adoptó con sus respectivas variantes. Una de esas variantes y que en México tiene un gran arraigo, es la tradición de vestir al Niño Dios y llevar la imagen a bendecir cada 2 de febrero

El sentido de “vestir” al Niño Dios y “llevarlo a oir misa” es muy sencillo: Se trata de “levantar” al niño del pesebre de Belén, presentándolo ante el templo, tal como lo hicieron sus padres, es pedir a Dios que nos haga niños como el un día lo fue y tener la humildad, sencillez y alegría de la misma manera que un niño disfruta la vida.

Por lo tanto el vestido o ropón con el cual llevaremos nuestra niño, deberá ser acorde con la edad que representa. No perder de vista que, Jesús es la Segunda Persona de la Santísima Trinidad por lo que, según la doctrina católica, Jesús es Dios. Entonces surge la pregunta: ¿Qué ropa es idónea para vestir la imagen de Jesús siendo ni Padua, San Judas Tadeo es tros  Padua, San Judas Tadeo u otros stir al Niño Dios como San Francisco de As                      ño?

El sentido común nos dice que debemos vestir la imagen de un bebé o niño como lo que son, Bebé o Niño, sencillamente, sin disfraces o vestimentas raras. El vestir al Niño Dios como San Francisco de Asís, Juan Pablo II, San Antonio de Padua, San Judas Tadeo, Sn Juan Diego u otros santos, es simplemente erróneo, de la misma manera que es completamente equivocado vestirlo como Ángel. Recordemos que los santos llevaron las virtudes de Cristo a un grado heroico, por lo que vestir a Jesús como Santo es simplemente darle una imagen que no tiene, es colocar las virtudes de los santos en Dios, cuando es al contrario.

Podemos vestirlo con las vestimentas propias de las diversas devociones al niño Dios o con las devociones propias de Jesucristo: Niño de Atocha, Niño de las Palomitas, Sagrado Corazón, con los instrumentos de la Crucifixión en las manos (Cruz de madera, clavos y corona de espinas), Cristo Rey, Cristo Sacerdote, Buen Pastor, Señor de la Misericordia, etc.
La fiesta de la presentación del Señor es por tanto presentar ante Dios a su Hijo, a su unigénito, hay otros días y festividades para presentar el producto de nuestro trabajo, por lo que vestir al Niño Dios como Bombero, Médico, Chofer, Periodista, Futbolista, o como al ídolo de la mal llamada Santa Muerte, es simplemente otra gran equivocación.

Y por último: No es la imagen del Niño Dios quien debe “oir misa”, somos nosotros quienes debemos entrar en contacto con Dios a través de la sagrada comunión.

Tener en casa la imagen de Cristo, nos recuerda su doble naturaleza, la humana y la divina y nos recuerda también que fue niño, con la alegría y la sencillez propia de esa edad. No nos dejemos llevar por modismos o costumbres raras ni mucho menos por querer competir quien viste o disfraza mejor al Niño Dios.